La fotografía cumple un rol clave en el periodismo. Desde su inicios ha sido utilizada
por los medios de comunicación para clarificar, evidenciar y avalar
información. Puede que esto mismo explique el impresionante avance que han
tenido los programas computacionales de edición fotográfica y el uso que los
medios le dan.
Desde
hace algunas décadas la creación de softwares que cumplan el rol de editar y
diseñar imágenes ha aumentado exponencialmente. Un claro ejemplo de esto es el
programa Adobe Photoshop, uno de los principales programas de edición del mundo
que cuenta en su última versión con más de un millón de descargas desde su
página oficial.
Este
acercamiento por parte del usuario común al mundo de la edición computacional,
ha obligado a una mayor prolijidad a la hora de editar y publicar una imagen.
Existen múltiples casos en las que revistas con difusión mundial incurren en el
error de publicar imágenes trucadas, incluso en sus portadas.
En la versión del 31 de marzo del
2003, la revista Los Ángeles Times publicó una imagen donde se apreciaba a un
soldado británico en la ciudad de Basora (Irak), deteniendo a un hombre que en
sus brazos llevaba a su hijo. El problema nace porque en la imagen publicada se
notan algunos civiles iraquíes que aparecen más de una vez. Tras la acusación,
el fotógrafo Brian Walski admite que utilizó su computadora para unir dos
fotografías y así mejorar su composición.
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| Primera captura de Walski |
![]() |
| Segunda captura |
Ante
este tipo de edición el fotógrafo chileno y fundador de la asociación de
fotógrafos independientes (AFI), Juan Domingo Marinello comenta: “Esto no es
algo nuevo, se puede hacer desde la fotografía analógica. Acá existe una
intención ideológica que va más allá de la tecnología. El cambio de la
fotografía digital es la capacidad que existe para cambiar los valores de la
imagen. Existe una ética valórica, se pueden adulterar fotos siempre y cuando
se explicite que se utilizó edición”
Además
relaciona este hecho con lo ocurrido en la dictadura militar en Chile:
“Personalmente creo que no hubo fotógrafos que usaran su trabajo para que fuera
ocupado como respaldo para algunos montajes, creo que hubo editores
fotográficos que si fueron parte de esto”.
La
tecnología y la edición son parte de la fotografía digital, los medios de
comunicación no deberían, en ningún caso, publicar una imagen adulterada sin
dar cuenta al receptor del uso de edición. Los casos de manipulación en Chile
no están penados, no existe una ley que castigue la mala práctica en este
sentido, lo que no debería quitarle la obligación de no manipular imágenes para
finalmente manipular al público.




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